mayo 01, 2007

Era una tarde con naranjas
destellantes
como prestadas de algo
de alguien

era una tarde y sentada
sobre una tumba
recorde tu nombre

recorde tu nombre
velando el sueño austero
que regala la tarde
agobiandome
por los fantasmas

que bailaban
sobre mi lengua

recorde mas que tu nombre
y no pude regar las
flores plasticas que se
escurrian entre mis piernas

no pude cerrar siquiera
la puerta de las realidades

era una tarde
y yo sentaba bajo la noche
sobre una tumba
recorde tu nombre

quizas no solo fue tu nombre

si no tu ser

que tintineaba mensajes
6 metros bajo tierra

entonces

entonces esa noche violadora
de tardes
ese nombre
la tumba y el recuerdo

me dieron el porque de mi
presencia con ellos

y lo unico que pude hacer
fue llorar

arrollidandome ante
la impotencia
de tu muerte.

Perla JM